La cubertería es el marco
para cada puesto y puede variar su mesa de formal a casual o viceversa. Al
escoger uno de nuestros modelos en silverplate o acero inoxidable, con o sin
plástico, su cubertería será el complemento que resaltará la vajilla y dará
un toque especial a su mesa. Al hacer su elección tome en cuenta el tipo de
cubertería y de vajilla que tienes y considere el peso y tamaño de cada
pieza sosteniéndola en sus manos para asegurarse que se siente cómoda al
usarla.
Los cuchillos y cubiertos de mesa
tradicionales vienen en tamaño estandar americano". Otra opción moderna es
el tamaño europeo", también conocido como "tamaño para cena", el cual tiene
dimensiones más grandes, siendo esto más notorio en la cuchara de mesa y en
la de postre.
Lo más aconsejable es seleccionar una
cubertería para ocasiones formales en silverplate y otra en acero inoxidable
para el uso diario. Debes tomar en cuenta el número de piezas y el estilo de
su vajilla a la hora de elegir la cubertería. La base de su cubertería son
las cuatro piezas principales del puesto: tenedor de postre, tenedor de
puesto, cuchillo de puesto y cuchara. De todos modos debes considerar
incluir algunas otras piezas que tengamos diponbles en el modelo que
seleccionó, como por ejemplo: cuchara para sopa, cuchara para café, cuchillo
para mantequilla, tenedor y cuchillo de pescado y piezas de servir.
La cubertería se elabora con diferentes
materiales que determinan su calidad, belleza y precio. A continuación
describimos brevemente cada uno de ellos:
Silverplate:
hecha de una aleación de metales, normalmente de níquel, cobre y acero
inoxidable o bronce, está cubierta con una capa de plata. Este material
tiene una apariencia muy similar a la plata y es menos costoso, pero con el
tiempo requiere que se le renueve la cubierta de plata. El "silverplate" es
una inversión que se retribuye cada vez que usas su cubertería, ya que
cuanto más utilizas cada pieza, menos cuidado requerirá ésta.
Consejos practicos
Utilice su cubertería todos los días, ya que el uso continuo es la mejor manera de mantenerla brillante y reluciente.
Al lavar tu cubertería de silverplate
hágalo con agua caliente enjabonada y luego enjuágala con agua caliente bien
limpia. Séquela inmediatamente con un paño suave para evitar manchas de
agua.
Nunca la laves en la lavadora automática
junto con la cubertería de acero inoxidable, ya que el contacto de ambos
metales puede dañarla. Retírela antes de que termine el ciclo de secado y
séquela a mano.
Utilice un pulidor de buena calidad para
dar un tratamiento de belleza. Púlala con movimientos horizontales largos,
en vez de movimientos circulares. Después de pulida lávela con un jabón
suave y agua caliente. Enjuáguela en agua caliente limpia y séquela a mano
enseguida. Puede resaltarle el brillo frotándola con una franela suave.
Para prevenir rayaduras no guardes su
cubertería en una gaveta. Hágalo en un sitio limpio y seco. Para la
cubertería de plata de uso diario es suficiente si la guarda en una caja o
gaveta forrada de algún lienzo o de lino. Para piezas que no son de uso
diario, guardarlas en una caja o estuche a prueba de manchas es lo más
recomendable.
Nunca envuelva su cubertería en plástico,
papel aluminio o papel de periódico, ni la amarre con bandas elásticas, ya
que pueden causar daños en el brillo.
La hoja de filo que tienen los cuchillos
de la cubertería de "silverplate" está hecha con un grado mayor de acero
inoxidable, lo cual bajo ciertas circunstancias puede ocasionar oxidaciones.
Para evitar esto dele el mejor de los cuidados a sus cuchillos lavándolos y
secándolos lo más rápido posible después de su uso.
Acero inoxidable:
versátil y funcional, es la mejor opción para la cubertería de uso diario ya
que mantiene su brillo por muchos años. En Casa Cuesta te ofrecemos acero
inoxidable 18/10, compuesto de un 18% de cromo y un 10% de níquel para su
brillo.
Consejos prácticos
Si lava la cubertería a mano utilice un jabón o detergente suave y agua caliente. Enjuáguela también en agua caliente y séquela inmediatamente mientras todavía está caliente.
Si lava la cubertería en lavadora
automática retírela de la máquina antes del último ciclo de enjuague y
séquela a mano. El secado a mano crea un efecto de brillado que evita que
aparezca el óxido.
Límpielas ocasionalmente con un buen
ilustrador para remover manchas y restablecer el brillo original.